El municipio de Homún es reconocido como el corazón del anillo de cenotes en Yucatán, pero de vez en cuando surge un rincón que combina la belleza natural con una historia entrañable de esfuerzo y descubrimiento.
La emoción de llegar al cenote y contemplar el agua cristalina rodeada de paredes de roca natural
Recientemente visitamos el Cenote Nojoch Chakal Ja’as (“El Gran Mamey”), un espacio semiabierto de reciente apertura que promete convertirse en una de las paradas favoritas para quienes buscan comodidad, aguas templadas y un ambiente relajado.
El área superior y los senderos acondicionados que dan la bienvenida al parador.
La historia de Nojoch Chakal Ja’as comenzó de una forma bastante singular. Sus propietarios adquirieron la propiedad cautivados por dos frondosos álamos; sin embargo, al comenzar las labores de limpieza y nivelación del suelo, descubrieron la cavidad subterránea.
El trabajo artesanal en las escaleras de piedra permite un acceso cómodo y muy fotogénico.
Tras ocho meses de acondicionamiento e inversión familiar, transformaron el espacio en un parador cómodo y seguro que abrió formalmente sus puertas al turismo.
Al ingresar, el descenso se realiza mediante unas amplias escaleras construidas con piedra caliza de la región, flanqueadas por muros naturales que conservan la esencia de la excavación original.
La cascada artificial y el agua templada crean el ambiente perfecto para refrescarse sin frío.
En el fondo, el cenote se abre a la luz del día, lo que permite que el agua mantenga una temperatura templada muy agradable y resalte su llamativo color azul turquesa. Una cascada artificial aporta un murmullo constante de agua que incrementa la sensación de frescura.
Un espacio pensado para disfrutar en pareja, con amigos o en familia.
A diferencia de los cenotes de tipo caverna profunda con atmósferas ceremoniales y solemnes, Nojoch Chakal Ja’as destaca por ser un lugar alegre, recreativo y accesible.
Cuenta con plataformas cómodas para depositar pertenencias personales, sanitarios decorados con murales alusivos al mamey y un entorno campirano donde es común apreciar la vida cotidiana del pueblo.
David y Mary listos para documentar y compartir esta nueva joya de Homún.
Al tratarse de un entorno natural vivo, es indispensable ingresar sin bloqueadores solares, repelentes químicos o cremas para preservar la pureza del agua y cuidar el ecosistema subterráneo de la península.
Datos prácticos:
Dirección: Calle 28, 97580 Homún, Yucatán (Acceso señalizado dentro del pueblo).
Horario regular: Lunes a domingo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.
Horario nocturno: 6:00 p.m. a 10:00 p.m. (previa reserva vía telefónica/WhatsApp al 9994.48.45.60).
Rango de precio: Acceso diurno $100 MXN por persona; acceso nocturno $150 MXN por persona. Renta de chaleco salvavidas: $30 MXN.
Qué hacer: Nadar en agua templada, relajarse bajo la cascada artificial, tomar fotografías de las escaleras y el espejo de agua.
Ideal para: Grupos de amigos, familias con niños y viajeros que buscan un cenote de fácil acceso y ambiente desenfadado.
Tip de visita: Si prefieres evitar el agua fría de los cenotes cerrados, este es ideal gracias a la entrada de luz solar.
Preguntas Frecuentes (FAQ):
¿Es necesario reservar para visitar de día?
No, en horario diurno (9:00 a.m. a 5:00 p.m.) el acceso es directo en taquilla. Para visitas nocturnas sí se requiere reservación previa.
¿El uso de chaleco salvavidas es obligatorio?
Sí, por seguridad y normativa de los cenotes en Yucatán se solicita el uso de chaleco, el cual se renta en el lugar por $30 MXN.
¿El cenote es apto para niños y adultos mayores?
Sí, las escaleras de piedra caliza son firmes y de descenso gradual, además de contar con áreas de descanso y agua templada.






