José Rosé: desayunar y comer en una casona histórica sobre Paseo de Montejo, Mérida

Espacio interior con luminarias artesanales colgantes, piano de cola y área de descanso en un recinto cultural de Mérida, Yucatán

 Interior de la cafetería con techos altos decorados con luminarias artesanales de fibras naturales, un piano de cola y una zona de descanso que crea una atmósfera elegante y relajada en Mérida.


José Rosé no es un restaurante discreto. Desde que entras, la arquitectura se impone: techos altísimos, arcos, espacios amplios y una casona histórica restaurada con mucho detalle. Está en una de las zonas más emblemáticas de la ciudad y eso marca el tono de la experiencia: aquí no solo vienes a comer, vienes a mirar, a sentarte con calma y a dejar que el lugar haga lo suyo.

Fuimos a desayunar, pero José Rosé funciona durante todo el día. Es un sitio que claramente apunta a experiencias más que a rapidez, y conviene tenerlo claro desde el inicio.

Dónde está

Restaurante José Rosé
Calle 60 #333, entre Calle 35 y Av. Colón, Zona Paseo de Montejo, Mérida, Yucatán.

La ubicación es privilegiada, ideal si estás caminando la zona o quieres un lugar especial sin salir del corredor turístico-cultural.


Horarios

🕘 9:00 a.m. a 11:00 p.m.
Funciona como cafetería, restaurante y bar, dependiendo de la hora del día.

Precios y ticket promedio

José Rosé está por encima del promedio de restaurantes similares en Mérida.
No es un lugar de precios populares.

  • Desayuno por persona: $300–$500 MXN aprox.
  • Comida o cena con bebidas: puede subir más

👉 Recomendación clara: ven con la cartera preparada y con la idea de que pagarás tanto por el lugar como por la comida.

Qué pedimos y qué esperar

Para el desayuno pedimos:

  • Café frío
  • Café caliente
  • Croissants de jamón serrano, queso manchego, tomate rostizado y arúgula

Los croissants llegan muy bien presentados, sobre pan artesanal de tono caramelo quemado, visualmente llamativo y con buen sabor. No es un desayuno abundante, pero sí bien ejecutado.

De postre:

  • Helado de fresa
  • Helado de guanábana, fresco y ligero, buen cierre para la mañana.

En general, los sabores cumplen y acompañan bien la experiencia, aunque el verdadero protagonista es el entorno.

Croissant relleno con hojas verdes y queso servido en plato artesanal en una cafetería

Croissant dorado y crujiente relleno con ingredientes frescos y hojas verdes, servido en un plato artesanal, ideal para acompañar café caliente o frío en José Rosé.

Arquitectura y ambiente

Este es uno de los grandes motivos para venir.

  • Casona histórica restaurada
  • Techos muy altos
  • Interiores cuidados al detalle (sí, incluso los baños)
  • Espacios amplios y fotogénicos
  • Ambiente ecléctico, elegante sin ser rígido

Hay distintas áreas: cafetería, restaurante, terraza y bar. Cada espacio se siente cómodo y con identidad propia.

Servicio: lo bueno y lo mejorable

La atención fue amable, pero un poco lenta.
Tardaron algunos minutos en tomarnos la orden y un poco más en traer los alimentos.

Nada grave ni grosero, pero no es un lugar para ir con prisa. Aquí todo sucede con otro ritmo.

Pros y áreas de oportunidad

Lo mejor

  • Arquitectura espectacular
  • Ubicación privilegiada
  • Ambiente ideal para ocasiones especiales
  • Propuesta distinta en Mérida (incluida su carta de vinos rosados)

A considerar

  • Precios elevados
  • Servicio pausado
  • No es para desayunos rápidos o casuales

Para quién sí es y para quién no

Sí es para ti si:

  • Te gusta comer en lugares con historia
  • Buscas una experiencia estética y tranquila
  • Vas en pareja o con grupo pequeño
  • Quieres un lugar especial para una ocasión distinta

No es para ti si:

  • Buscas precios accesibles
  • Tienes poco tiempo
  • Prefieres lugares sencillos y prácticos

Tips locales

  1. Ve sin prisa: José Rosé se disfruta mejor con tiempo.
  2. Si es tu primera vez, siéntate a observar el lugar antes de ordenar.
  3. Considera venir para ocasiones especiales, no como desayuno diario.
  4. Lleva celular con batería: es un lugar muy fotogénico.

Conclusión

José Rosé sí vale la pena, pero con expectativas claras. Es un restaurante donde la arquitectura y el ambiente pesan tanto como el menú. No es económico ni rápido, pero ofrece una experiencia visual y sensorial difícil de ignorar en Paseo de Montejo. Ideal para quienes disfrutan comer con calma y rodeados de historia.



Artículo Anterior Artículo Siguiente