Los Tacos de Ray: El Rey del pastor en la CDMX

Hombre con gorra de AC/DC degustando un taco con piña en Los Tacos de Ray.

No es solo un taco, es morder la historia. Ese momento exacto donde el adobo secreto de Don Ray hace su magia.



Entrar a Los Tacos de Ray es como cruzar un portal al origen mismo de la cultura taquera contemporánea. En la emblemática calle de Lorenzo Boturini, el humo del carbón y el aroma del achiote no son solo señales de comida; son los hilos de una narrativa que comenzó en 1982 con Raymundo Espinoza Isidro. 


Fachada iluminada de la famosa taquería Los Tacos de Ray en la calle Lorenzo Boturini, Ciudad de México, con gente disfrutando en las mesas.

Donde todo comenzó. La fachada que resguarda casi 50 años de tradición taquera en el corazón de la Venustiano Carranza.

Don Ray no solo cocinaba; él diseñaba experiencias que hoy, décadas después y tras superar tragedias personales que parecen sacadas de una película, siguen vivas en manos de su familia. 

La mística del lugar se siente en la rapidez de los meseros y en esa mirada directa al trompo que te recibe en la esquina, recordándote que aquí, el respeto al producto es sagrado.


Taquero experto cortando carne de un monumental trompo al pastor en la entrada de Los Tacos de Ray.

El contacto visual es inevitable. El trompo en la esquina es el faro que guía a todos los amantes del buen comer en Boturini


Nuestra degustación fue un viaje por los clásicos: el pastor dorado, cuya textura crujiente es un sello de la casa, y la suavidad del suadero que compite por el protagonismo. 

La atención al detalle se manifiesta desde el primer segundo con la cortesía de la casa, un gesto de hospitalidad que evoca las antiguas fondas mexicanas. Es un espacio de respeto, donde las fotos de las celebridades en las paredes no buscan presumir estatus, sino dar fe de un sabor que une a todos por igual.

Plato con dos tacos generosos de chuleta y bistec picado, servidos en tortilla de maíz con jardín (cebolla y cilantro)

Aquí la calidad de la carne se nota en cada fibra; la herencia de Don Ray se mantiene intacta.

Visitar este establecimiento es un acto de resistencia cultural. En un mundo de franquicias aceleradas, Los Tacos de Ray mantienen la esencia del barrio, la precisión del corte y el secreto de un adobo que The Guardian posicionó entre los mejores del mundo. 


Modelo exprimiendo limón sobre un taco de birria con salsa verde y consomé al lado.

¿Quién dijo que solo hay pastor? La birria aquí es ese abrazo cálido que no sabías que necesitabas hasta que das el primer bocado.


Es, sin duda, una parada necesaria para quienes buscamos entender la evolución de nuestra gastronomía y valorar el esfuerzo detrás de cada plato que llega a nuestra mesa.

Segundo modelo disfrutando de una orden de tacos con salsas y una cerveza Corona en la mesa de Los Tacos de Ray.

La mejor parte de "¿Y hoy a dónde?" es compartir estos descubrimientos. Boturini no decepciona nunca.

Sección de FAQ:


¿Cuál es la especialidad recomendada? Sin duda, los tacos dorados al pastor, ya sea sencillos o con costra de queso.


¿Tienen opciones más allá del pastor? Sí, cuentan con un menú extenso que incluye suadero, bistec, chuleta, costilla y una birria muy recomendada.


¿Es un lugar familiar? Totalmente, es un ambiente vibrante donde acuden desde familias locales hasta turistas y celebridades.


¿Cuál es el mejor horario para visitar? Si buscas evitar multitudes, las tardes son ideales, pero la verdadera magia de Boturini se vive por la noche, antes de la madrugada.

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