Si hay algo que define la experiencia en Xuux Peek, es el equilibrio entre la rusticidad de la selva maya y la sofisticación de la arquitectura moderna. Su restaurante no es la excepción.
Es el lugar donde la pausa necesaria de la mañana se encuentra con el sabor local de Valladolid, preparando el terreno para un día de exploración en los cenotes de la propiedad.
El espacio: Diseño que respira
El restaurante es una construcción independiente de las habitaciones. Lo primero que notas es el contraste de materiales: paredes de concreto pulido y pisos de cerámica que aportan frescura, bajo un imponente techo de huano (palma tradicional) sostenido por pilares de madera fina.
Las paredes son, en su mayoría, amplios ventanales de vidrio. Esto no es solo estética; es una decisión de diseño para que nunca pierdas de vista la naturaleza. Cuenta con ventiladores de diseñador y aire acondicionado, lo cual se agradece profundamente en el clima de Yucatán, permitiéndote disfrutar del paisaje sin el agobio del calor.
La propuesta gastronómica
El esquema de Xuux Peek es práctico pero de gran calidad. Si te hospedas aquí, tienes acceso a una barra de autoservicio con café, leche, pan, fruta, cereales y mantequilla (incluido en la estancia).
Sin embargo, la joya está en su carta. La cocina es eficiente —el chef destaca por su rapidez— y el menú ofrece los clásicos que uno busca cuando visita la zona de Valladolid:
Omelette a la Yucateca: Un imperdible. Viene generosamente relleno de longaniza de Valladolid y queso manchego, acompañado de platanitos fritos, frijoles refritos y una ensalada fresca de la casa.
Otras opciones: Chilaquiles, huevos al gusto y opciones dulces como hot cakes o waffles.
La presentación es cuidada y el sabor es honesto, con ese toque casero que te hace sentir que realmente estás en el corazón del oriente del estado.
¿Vale la pena?
Para quién sí: Para quienes buscan un desayuno tranquilo antes de explorar, amantes de la arquitectura que aprecian los espacios con diseño y para quienes no quieren sacrificar la vista a la selva por la comodidad del clima artificial.
Para quién no: Para quienes buscan un buffet masivo o un menú de alta cocina internacional muy complejo; aquí la apuesta es la sencillez bien ejecutada.
Tips Locales (OBLIGATORIO)
Pide a la carta: Aunque el desayuno continental es cumplidor, vale totalmente la pena pagar el extra por los platos del chef. La longaniza de Valladolid que usan es auténtica y marca la diferencia en el sabor.
El orden del día: Te recomendamos desayunar temprano (entre 8:00 y 9:00 AM) para ser de los primeros en bajar al Cenote Caverna. Así aprovecharás la luz y el restaurante estará más tranquilo.
Aprovecha la vista: Elige las mesas pegadas a los ventanales laterales. A veces es posible ver aves o fauna local acercándose mientras disfrutas de tu café.
Conclusión
Desayunar en Xuux Peek es la transición perfecta entre el descanso y la aventura. No es solo comer; es recargar energías en un espacio que te recuerda constantemente dónde estás parado: la selva maya.
Si buscas un plan real, rico y con un entorno que te regala fotos increíbles sin esfuerzo, este es el lugar. Es ideal para parejas y familias que valoran el diseño y el buen sazón local.






